
27 de enero de 2008
¿Qué leía Franco?

26 de enero de 2008
Nueva Gramática de la Lengua Española tendrá su impulso final la próxima semana en Segovia, España

Madrid
18 de enero de 2008
Busca RAE crear tabla de abreviaturas para mensajes vía celular

El desarrollo de esta herramienta tiene por objeto adaptar los conocimientos de la RAE a la nuevas tecnologías de mundo actual.
El director de la Real Academia, Víctor García de la Concha, señaló al respecto que "hay que dar respuesta a todas las personas que escriben en internet o que utilizan los mensajes de móviles", ya que “la lengua es del pueblo y es callejera”.
De la Concha anunció también que para principios de 2009 saldrá a la venta una nueva Gramática de la Lengua Castellana en la que se incluirá un DVD para mostrar los diferentes acentos del idioma español en el mundo.
Esta Gramática reúne el esfuerzo de 22 Academias de la Lengua durante diez años de trabajo; se comercializará entre el público en una versión abreviada de 400 páginas, aunque la normal tendrá 2 mil.
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15 de enero de 2008
Crean 2 mil anticuarios de libros plataforma en Internet

El miembro de la junta directiva de la Asociación de Anticuarios por Internet (GIAQ) Christoph Schäfer anunció hoy en Düsseldorf el proyecto, que conforman vendedores de libros antiguos y modernos de España, Francia, Holanda, Italia y Alemania.
Afirmó que esta colaboración a escala europea persigue "dar un nuevo perfil a la venta de antigüedades literarias a través de Internet" gracias a su web, bautizada como http://www.marelibri.com/.
El proyecto digital combina en un único motor de búsqueda las bases de datos de cinco portales nacionales de cada uno de los países participantes: el holandés Antiqbook.com, el francés Livre-Rare-Book.com, el alemán Prolibri.de, el italiano Uniliber.com y el español Maremagnum.com
"No queremos depender de socios capitalistas anónimos, deseamos recuperar la soberanía sobre nuestros propios productos de venta", afirmó Schäfer.
El portal digital, que se presenta en siete idiomas, entre ellos el castellano, permite adquirir desde una versión de El Quijote de Miguel de Cervantes editada en 1750, por 2 mil 500 euros, hasta un ejemplar a de La Odisea de Homero publicada 1990, con un precio de 6.90 euros.
Schärfe destacó que las solicitudes de los usuarios serán trasladadas directamente al anticuario, por lo que, con la adquisición a través del portal, se ahorrarán los gastos que supone el trabajo de los intermediarios.
La asociación de anticuarios de libros también tiene previsto organizar conjuntamente salones, exposiciones, conferencias, debates y presentaciones de libros en los cinco países.
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13 de enero de 2008
Se registran más de mil 500 a la wikilengua en 24 horas

Correctores de estilo, lingüistas, periodistas, profesores y diseñadores gráficos son algunos de los usuarios interesados en acceder a esta nueva herramienta, que aspira a convertirse en el mayor centro virtual del conocimiento de la legua española.
La Fundéu informó hoy, un día después de haber presentado la Wikilengua del español, que ha registrado hasta el momento unas 35 mil entradas y han sido consultadas más de 160 mil páginas.
El director general de la Fundación, Joaquín Müller, expresó su satisfacción con la respuesta de los usuarios, de los que espera que ayuden a enriquecer con sus aportaciones los contenidos del sitio.
Durante la presentación de la web en la Casa de América, la víspera, el presidente de la Agencia Efe y vicepresidente de la Fundéu, Álex Grijelmo, subrayó que la Wikilengua aspira a ser una guía para avisar de posibles errores y una ayuda para medios de comunicación.
Víctor García de La Concha, presidente de la Real Academia Española (RAE), la definió como "un medio excelente para aportar elementos de construcción a esa enciclopedia participativa que, a partir de ahora, está en la Red" .
La página web de la Wikilengua (www.wikilengua.org) fue activada por primera vez en periodo de pruebas en agosto pasado y en su segundo día registr{o yo 40 mil entradas.
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4 de enero de 2008
Morralla del caló mexicano
Un libro para iniciar el 2008

Grijelmo dedica grandes extensiones del libro a explicar cómo siglos de empleo del lenguaje han ido creando una madeja de significados que traspasa los límites de lo meramente intelectual: Todo el idioma está integrado por un cableado formidable del que apenas tenemos conciencia, y que, sin embargo, nos atenaza en nuestro pensamiento. Pensamos con palabras; y la manera en que percibimos estos vocablos, sus significados y sus relaciones, influye en nuestra forma de sentir.
A partir de ello construye su concepto: las palabras tienen la secreta facultad de seducir de acuerdo al uso que le dé el hablante y a la esfera que lo entorne con el oyente. Esta seducción, explica, parte de un intelecto, sí, pero no se dirige a la zona racional de quien recibe el enunciado, sino a sus emociones. Y sitúa en una posición de ventaja al emisor, porque éste conoce el valor completo de los términos que utiliza, sabe de su perfume y de su historia, y, sobre todo, guarda en su mente los vocablos equivalentes que ha rechazado para dejar paso a las palabras de la seducción.
Y una frase, justamente, seductora, para explicar mejor el concepto: Convence una demostración matemática pero seduce un perfume.
Apartado de la gris tecnofilia del lingüístico, este libro es, a mi juicio, indispensable para entender el funcionamiento secreto del lenguaje. Lo que es lo mismo decir que es indispensable para quien se precie de escritor.
Llegó a mis manos, por cierto, de las manos generosas de Marijosé Pérez Lezama, a quien nunca terminaré de agradecerle.
19 de diciembre de 2007
Traducen a lenguaje policiaco Cien años de soledad

Realizan policías de Nezahualcóyotl homenaje a García Márquez con el uso de sus propias claves para narrar la obra; la actividad forma parte de un programa para fomentar la lectura entre los miembros de la corporación.
``Muchos alfas posteriores, frente al grupo que hace 44, el coronel Aureliano Buendía hacía 60 de una tarde remota en que su progenitor le hace 26 a 62 el hielo``, son las primeras líneas de la novela del laureado Nobel traducidas a clave policial por elementos policiacos de la municipalidad de Nezahualcóyotl, en las afueras de la Ciudad de México, como parte de un programa para promover la lectura entre la corporación.
Roberto Pérez, subdirector de comunicación de Nezahualcóyotl, dijo el martes a la AP que este es el segundo ejercicio en su tipo, luego de iniciarlo con ``Don Quijote de la Mancha`` con motivo del cuarto centenario de su publicación en 2006.
La traducción inició con los primeros párrafos de Cien años de soledad y se planea continuar con algunos otros pasajes aún no determinados, aunque no con la obra completa.
``El propósito es fomentar el hábito y el placer por la lectura, porque nos permitirá tener mejores servidores públicos, más conscientes de su labor``, dijo Pérez.
El trabajo no es una traducción literal, sino una adaptación de algunas claves con la que los policías se comunican entre sí.
De este modo, por ejemplo, la frase ``frente al pelotón de fusilamiento`` se traduce como ``frente al grupo que hace 44``, donde 44 significa ``muerto``. Y ``el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota...`` se sustituye con ``el coronel Aureliano Buendía hacía 60 de una tarde remota``, en la que 60 es ``repetir`` o ``recordar``.
El comandante Juan Meléndez, quien dio el toque final a la traducción, dijo a la AP que un trabajo de este tipo no sólo es interesante para los policías sino que ``nos identificamos mucho más y lo adoptamos como algo propio``.
La municipalidad de Nezahualcóyotl inició en 2005 un programa denominado Literatura siempre alerta con el propósito de fomentar la lectura entre sus mil 300 policías, bomberos y rescatistas.
Con el programa, los agentes asisten cada 15 días a un taller de literatura y en ocasiones hasta dos veces por semana, dijo Meléndez.
``Aquí en Ciudad Neza todos los policías tenemos ya cierto gusto por la lectura... y veo que compañeros, cuando se expresan, tienen muchísimas más palabras para decir que antes``, comentó el comandante, con 19 años de experiencia policiaca y nueve trabajando en la municipalidad.
``La lectura cambia al hombre, eso es definitivo``, aseguró
15 de diciembre de 2007
El lenguaje coloquial del erotismo siempre es violento
En esa línea señala por ejemplo que en lenguas antiguas existía una relación entre la cólera y el deseo sexual. Y que "orgasmo" en inglés y en francés, además de "clímax sexual" significaba "ataque de cólera, violencia".
—¿Cuál es el origen de esta asociación que hoy parece no existir?
—En muchas lenguas esa conjunción se produce: la cólera asociada al deseo sexual. Eso estaba como encapsulado en una sola semilla y hay indicios de que sigue existiendo. El lenguaje coloquial del erotismo siempre es muy violento. Por ejemplo: "la volteé", "I knock her down"; son todas metáforas cruentas. En lenguas distintas aparecen, sobre todo para la mujer, metáforas muy humillantes. Hay algo que persiste en esa unión de la cólera y el Eros. Hay algo en esa lucha de gladiadores que esta presente en el lenguaje.
—Y en ciertos ámbitos, la agresión tomó connotaciones positivas; por ejemplo, "ser agresivo en los negocios".
—Si, pero en el español ser agresivo hasta hace poco era algo negativo. Cuando llegué a Estados Unidos, me impresionó que para recomendar a un candidato se dijera que era agresivo. Eso fue destilándose en el español desde el ingles. Hoy en día, tomar la iniciativa de una manera avasalladora se considera como apropiado para un hombre de negocios. Es algo típico de esta época.
—Los diccionarios son reveladores en cuestiones de género. Existe el "furor uterino" y no un equivalente para la violencia sexual del hombre.
—No se menciona a aquellos que van violando chicas por ahí, eso no tiene nombre. Se relaciona al hombre con lo racional y moderado, y a la mujer con el delirio, la manía y la histeria que tiene que ver con los ovarios. Actualmente el concepto de histeria está siendo reformulado, se considera que también es masculina, que su relación con los ovarios no existe. Da la impresión de que el lenguaje que hablamos viene de una sociedad matriarcal donde ideológicamente la mujer tenía más potencial sexual que el hombre. Esto se da vuelta cuando el patriarcado gana la batalla.
—Usted sostiene que muchas palabras se originaron en onomatopeyas, como "mamá", "amor", "love", todas relacionadas con la succión del amamantamiento...—
Yo no digo que sea todo onomatopeya, sino que hay un núcleo central que lo es. Cuando nace el hombre hablando, lo central es la onomatopeya, hablar por similitud con los sonidos producidos por los objetos que nombraba. Esto, con la expansión de la vida cultural, va perdiendo esa fuerza expresiva. El núcleo central es onomatopéyico y creo que habría que estudiar hasta dónde llega ese núcleo. En su origen los signos eran fuego, rayo, cuidado, animal, pantera, león. Tenían que ser cosas que protegían la vida, daban alimento, recordaban a la familia. Esto es una hipótesis.
—Es una hipótesis que va a contrapelo de los principios de la lingüística.
—Sí. Pero hay mucha gente que la ha defendido. Es que si uno olvida eso, no se tiene en cuenta algo muy central, es como estudiar al hombre y no reparar en que pasa nueve meses en el vientre de su madre. Es una hipótesis iluminista.
Alejandra Rodríguez Ballester
ESPECIAL PARA CLARIN
14 de diciembre de 2007
¿El español de Colombia es el mejor?
La Feria del Libro de Guadalajara, que acaba de celebrarse en México, tuvo a Colombia como invitado especial; una de sus curiosidades se refiere a nuestro dominio del castellano.Muy a menudo a los colombianos nos preguntan: "¿Es verdad que ustedes hablan el mejor español del mundo?" Fue, exactamente, el interrogante que me lanzó una revista mexicana a raíz de que Colombia fue el país invitado a la Feria Internacional del Libro que se celebró entre el 24 de noviembre y el 2 de diciembre.Le expliqué a la revista que las respuestas posibles se clasifican en tres escuelas:1) La escuela narcicista, que contesta de manera desvergonzada "sí, es verdad". Resulta aconsejable que quienes optan por tan tajante y soberana afirmación procuren ser breves, porque podrían enredarse en las faldas de su propia respuesta. Sé de un antiguo ministro algo pomposo que, enseguida de aceptar con fruición el aserto, agregó que ello se debía en buena parte a la labor educativa de su gobierno, pues antes "hubieron otros que no se preocuparon tanto por el buen uso del español".2) La escuela de la modesta flor, que niega con sonrojo la pregunta, pues profesa normas de cortesía que impiden aceptar la alabanza en causa propia.3) La escuela ecléctica, que parece decir que no, pero dice que sí. Yo pertenezco a esta última. Al oír la pregunta, amago con sorprenderme, finjo un poco de embarazo y ofrezco por todo comentario una sonrisa que pretende ser humilde. Pero que en ningún momento niega el contenido del interrogante.En realidad, la mejor respuesta la dio hace años José Antonio León Rey, el profesor colombiano que fue delegado por América Latina ante sus colegas de la Real Academia de la Lengua Española.-Yo no sé si los colombianos somos quienes mejor castellano hablamos - dijo el maestro León Rey¿, pero seguramente somos quienes más amamos esta lengua".Ahí les dejo esa lápida.
13 de diciembre de 2007
La mexicanísima palabra
chingar. (Del caló čingarár, pelear). tr. Importunar, molestar. 2. malson. Practicar el coito. 3. coloq. Beber con frecuencia vino o licores. 4. Am. Cen. Cortar el rabo a un animal. 5. intr. Can. salpicar. 6. Pal. tintinar. 7. Arg. y Ur. Colgar desparejamente el orillo de una prenda. 8. prnl. embriagarse. 9. Can., Arg., Bol., Chile y Col. No acertar, fracasar, frustrarse, fallar. ~la. fr. coloq. Arg. Equivocarse, fracasar.
Tú, lector astuto, intrépido detective de la lengua desde que en la niñez de perverso polimorfo (Sigmund Freud dixit) incursionabas en los diccionarios en busca de las palabras prohibidas por los mayores para mayor fascinación de los precoces niños procaces, sabes ahora que las citadas acepciones académicas 1ª, 2ª y 9ª de la palabra acaso más frecuentada por labios léperos de México pueden ser documentadas por tres correspondientes ejemplos: (1) cuando en los comienzos de una bronca en cualquier salón-cantina se oye a uno de dos habitués discutidores decir irritadamente al otro que lo importuna: “¡No me estés chingando”; (2) cuando, acaso en el mismo lugar de alcoholes turbios y comunicativos, se oye decir a un contertulio con presunciones donjuanísticas: “A esa señora pirrurris ya yo me la chingué”; y (3) cuando, posiblemente en el mismo sitio de las civiles libaciones, alguien termina el relato de una severa frustración crematística: “…Y entonces, ¡chin!, que se me chinga el negocito.”
Ítem más: en otra entrada, que también, como suele suceder, es una salida, el mencionado lexicón (que no es una palabra mala, sino otro modo elegantemente pedantesco de decir diccionario) incluye “chingada”, voz derivada del verbo ya mencionado, y así la ilustra:
chingado, da. malson. Méx. U. para expresar sorpresa o protesta. a la ~. loc. adv. malson. El Salv. y Méx. a paseo. Me mandó a la chingada. ¡Váyase a la chingada! de la ~. loc. adj. malson. Méx. pésimo. U. t. c. loc. adv. V. hijo de la ~.
Dejando aparte la académica si bien candorosa ilusión de que, en México y en la hermana República del Salvador, mandar a alguien “a la chingada” sería lo mismo que meramente enviarlo a pasear por extraviados y malolientes rumbos cuyo solo callejerío fuese canalla, yo he aplaudido en un lejano texto de ocasión que los lexicólogos oficiales registrasen esas tan emblemáticas palabritas con sus implicaciones mexicanísimas. Y ahora, cuando, saltando de página en página del libro Calligrammes, de 1918, releía al poeta francés de la modernité, Guillaume Apollinaire (1880-1918), me fue grato encontrar que en su poema “Lettre-Océan” (es decir “carta ultramarina”) incluyera él la palabra ésa, dispuesta en una irregular columna de sílabas y tipográficamente incorrecta (la sola C sin la H, que es la que da sabor al caldo):
Ilappelaitl’IndienHijodelaCingada.
Es decir: “Él llamaba al Indio Hijo de la Cingada” (sic).
Hay además en ese mismo caligrama otras voces mexicanas o que conciernen a México: República Mexicana, Ipiranga (el barco que se llevó a Don Porfirio), Coatzacoalcos, Chapultepec, chirimoya, pendeco (que debe ser pendejo, pues la acompaña la aclaración: “es más que imbécil”), etc.
¿Apollinaire, como el “Aduanero” Rousseau, presumía de haber estado en México? No, pues nunca traspasó fronteras europeas, pero quizá se interesaba en este país desde que el pintor naïf Rousseau (que quizá tampoco había estado por aquí) le contaba de la flora y la fauna mexicanas y del “rubio emperador que allá fusilaron”. Además en tiempos de la presidencia de Madero y del golpe huertista tenía Guillaume en la capital mexicana un hermano, Albert (Kostrowitzky, verdadero apellido de los dos), al parecer empleado en un banco extranjero, que le enviaba cartas con curiosidades lingüísticas y folclóricas del país o sucesos históricos en vivo: la “Decena Trágica”, la situación de los ciudadanos franceses en aquellos momentos, la huida ferroviaria del “bardo Urueta” disfrazado de señora, etc. Sin duda México resultaba extraño, pintoresco y fascinante para el poeta-cronista, que podía decir algo como esto: “Albert es la extensión de mi mirada en México”, y metió esas mexicanerías tanto en algunas de sus crónicas del Mercure de France como en uno de sus más vanguardistas y bellos poemas, en el cual la frase “hijo de la chingada”, entre los versos franceses y con el susurro agresivo de su Ch (aunque descuidadamente ortografiada en mera C), fulgura como un violento, un refinado, un lírico escupitajo de líquida plata.

